Por mi parte, lamentablemente, lo he leído traducido. Me encantaría escuchar lo que opináis los que lo habéis leído en su lengua original ¿Qué os ha parecido?
A mí me ha gustado mucho la concisión. Oraciones cortas, precisas pero no obvias. La claridad no está reñida con la sutileza. Hay muchos espacios en blanco que aportan un tempo lento a la historia (parece que no pasa nada, podría decirse) Sin embargo, bajo la serenidad aparecen muchas "tormentas". En unos casos, tormentas interiores de los personajes, en otros, tormentas que parecen flechas lanzadas al lector, que le obligan a detenerse y a reflexionar sobre sí mismo.
Os dejo algunas de las que me han hecho pensar:
" En el fondo, Bowing estaba deseando salvar del olvido a las mariposas que dan vueltas durante breves instantes alrededor de una lámpara"
"En esta vida, que a veces nos parece como un gran solar sin postes indicadores, en medio de todas la líneas de fuga y de los horizontes perdidos, nos gustaría dar con puntos de referencia, hacer algo así como un catastro para no tener ya esa impresión de navegar a la aventura. Y entonces creamos vínculos, intentamos que sean más estables los encuentros azarosos."
"¿Somos realmente responsables de las comparsas que no hemos escogido y con las que se cruza nuestro camino cuando empezamos a vivir?"
En definitiva, un estilo sucinto pero cargado de significado, con referencias directas a la realidad que no se comporta como un mero decorado, sino que se llena de protagonismo, centrado en temas esenciales para todos: la memoria, la relación con los demás y su influencia en nuestras vidas. Ese es mi punto de vista sobre el lenguaje del Nobel 2014 ¿Y el vuestro?
María, he contestado con una nueva entrada. Creo que se lee más claro.
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