lunes, 14 de abril de 2014

¡A por el tercero!

Hola a todos:
            En vista de que me ha “tocado” decidir el siguiente libro, me he pasado el fin de semana (tranquilos, también he disfrutado del sol, la familia y los amigos) seleccionando candidatos. Podía haber “aprovechado” las candidatas que habíais planteado Severina y Vanesa: Romain Gary y Zadie Smith, pero os las dejo para cuando os corresponda elegir (¡Buena que es una!)
            He intentado tener en cuenta vuestros gustos e intereses a la vista de nuestras conversaciones sobre los libros anteriores, y que a algunos os conozco un poquito (je je) Y como sé que sois tan curiosos como yo, he decidido compartir el proceso selectivo, por si hay alguna otra obra que os tienta más que la elegida.
            Primero  pensé en García Márquez (cotilleo: Lorenzo Silva, quien ha estado el pasado jueves en nuestro instituto me comentó, hablando de literatura hispanoamericana, que tenía dos necrológicas ya escritas, una de hace años y otra de la semana pasada ¡Viva la previsión!)
            Pero no había pensado en sus obras más conocidas, sino en la que a mí me sedujo hace muchos años y a la que tengo un cariño especial, Ojos de perro azul. Es un cuento que da nombre a una antología. Y de un hispanoamericano a otro que celebra el cincuenta aniversario de su obra más conocida, de un cuento a otro (¡Qué difícil elegir uno solo!), Lejana, de Julio Cortázar.
            Después consideré  una obra de Henning Mankell, también enfermo lamentablemente, pero no policiaca, que sé que a algunos no os gustan, Zapatos italianos, tierna, bien escrita y con un mensaje esperanzador.
            De Noruega me fui a Holanda, a una obra con un narrador muy peculiar y un tema digno de una tertulia, Herman Koch y La cena. Pero me pareció que, dado su éxito de crítica y público, quizá alguno ya la habría podido leer.
            Otras dos obras me hicieron dudar durante un buen rato. La música del azar, de Paul Auster, con su universo americano-kafkiano y Ávidas pretensiones, de Fernando Aramburu, con un estilo muy cuidado, propio del Aramburu de Los peces de la amargura, y un humor chisporroteante. Sin embargo me preocupó que pudieran ser un poco largas, sobre todo la segunda.
            Finalmente he elegido a otro de mis autores favoritos, al que llevo leyendo desde la adolescencia, y que no conseguí que compartiéramos en la tertulia del instituto. José Saramago, Las intermitencias de la muerte.  No es largo y aunque tiene la dificultad de su estilo (pero ya estamos acostumbrados a que nos falten “algunos” signos de puntuación, ¿verdad?) creo que puede atraeros tanto por su forma como por su fondo. Espero que sus personajes y sus reflexiones os envuelvan  y os acompañen como hicieron conmigo. Además, la  Semana Santa es un buen momento para leerlo (je je)
            ¿Cuánto tiempo necesitáis para leerlo? ¿Un mes? ¿A partir del 11 de mayo o  antes?

Espero vuestras respuestas.

martes, 8 de abril de 2014

De nuevo a la carga

¡Hola a todos! Perdonad la tardanza, pero entre evaluaciones y demás, ando bastante atareada ;). No obstante, toca ya elegir otro libro ¿no? Después de lo intenso de Molly Bloom a una servidora le apetece volver a sumergirse en los entresijos de nuevos personajes. ¿Alguna idea? Yo apuesto por Zadie Smith. (Últimamente también me han recomendado Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea ¿lo conocéis?)